Los regalos de boda tienen un problema conocido: los novios ya tienen la casa montada. Este grupo de amigos lo resolvió regalando lo único que no se puede comprar dos veces — su propia historia.

Fotos de pequeños

Nos contaron cómo se habían conocido y qué había pasado desde entonces, y nos pasaron fotos de los dos desde pequeños hasta ahora. Cada foto se convierte en un dibujo; el personaje tiene que crecer a lo largo del libro como creció la persona.

Es la parte que más nos gusta de estos encargos. Dibujar a alguien de niño y de adulto y que se le reconozca en las dos edades es difícil, y cuando sale bien se nota enseguida.

La cara que ponen

Quienes nos lo habían encargado nos dijeron que los novios alucinaron al verse dentro del libro. Es la reacción que buscamos: no «qué bonito», sino «pero si este soy yo».

El libro

Tapa dura, 20 páginas, 21 × 21 cm e impreso en una imprenta de proximidad. Los detalles de la impresión también son parte del trabajo: un dibujo bien hecho impreso en un papel malo sigue siendo un mal regalo.