Veinticinco o cincuenta años juntos se celebran con toda la familia a la mesa, y el regalo suelen hacerlo los hijos y los nietos a medias. Lo que mejor funciona es un dibujo donde salga todo el mundo, con los abuelos en medio: es la única manera de tener la familia entera en una sola imagen sin tener que reunirla para hacerse una foto.
Toda la familia en un solo dibujo
Los protagonistas en el centro, y alrededor hijos, hijas, nietos, nietas y las mascotas de casa, cada uno con lo que lo define. Si la pareja ha sido viajera, ponemos maletas y las ciudades donde han ido; si tienen una casa en el pueblo, sale la casa. Los elementos simbólicos de su historia valen tanto como las caras.
Un caso real: Àurea nos encargó una aleluya para los cincuenta años de casados de sus padres, y los dibujamos partiendo de una foto de la boda de medio siglo antes. Que la foto sea antigua no es ningún problema — al contrario, a menudo es el mejor material que hay.
Caricatura o auca
La caricatura de familia es la imagen: todos juntos, en una escena, para colgar en el comedor. La aleluya es el relato: de ocho a doce viñetas con pareados rimados que explican en orden cómo se conocieron, dónde vivieron, los hijos que llegaron y dónde han acabado. Para unas bodas de oro la aleluya es el formato que hace llorar a la mesa, porque salen los cincuenta años y no solo el día de hoy.
Precios
Caricatura, por el número de personas: 100 € cuatro, 130 € cinco, 170 € diez, 220 € hasta veinte. Una familia con hijos, parejas y nietos llega enseguida a los diez o doce. Aleluya: 160 € con ocho viñetas, ampliable hasta doce a 15 € cada una. Acabado en acuarela: en la caricatura, 40 € más hasta cinco personas, 70 € hasta diez y 100 € a partir de ahí; en la aleluya, de 35 € a 60 € según las viñetas.
Cómo organizarlo
Que una sola persona nos escriba y haga de portavoz, aunque pague todo el mundo. Nos hacen falta dos o tres fotos claras de cada persona que salga —las del móvil sirven— y una lista de quién es quién: en una familia de doce, adivinarlo es imposible y equivocarnos sería grave.
Unas quince jornadas entre taller y envío, y más cuando sale mucha gente. Si hay comida con fecha fijada, decídnosla al encargar: estos regalos se entregan delante de todos y llegar un día tarde no sirve de nada.


