El día de la madre cae el primer domingo de mayo, o sea que cada año cambia de fecha y cada año coge a la gente por sorpresa. Lo que hacemos para este día es un dibujo donde salga ella con los hijos, con sus frases y sus manías dentro.

El material que la hace suya

Las frases que dice siempre, las que los hijos ya imitan. Su manía con las plantas, el libro en la mesilla, la taza que no deja que use nadie más, el perro que solo le hace caso a ella, la playa donde va cada verano. Estos detalles valen más que cualquier descripción física: la cara la sacamos de las fotos, pero la persona la sacamos de eso.

Si los hijos tienen que salir —que es lo que se pide casi siempre—, se dibujan todos con ella, cada uno con lo que lo caracteriza. Los nietos también caben.

Formatos y precios

La caricatura es el formato habitual: 70 € ella sola, 90 € con dos hijos, 100 € con tres, 130 € cinco personas, 170 € diez si entran los nietos. En acuarela, 40 € más hasta cinco personas, 70 € hasta diez y 100 € a partir de ahí. Os la entregamos impresa y lista para enmarcar, en archivo digital de alta resolución, o las dos cosas.

Si lo que queréis es contar su vida y no hacer el retrato, el formato es la aleluya: de ocho a doce viñetas con pareados rimados, desde 160 €. Y si los hijos son pequeños, un cuento del catálogo donde la madre salga dentro de la historia es un libro de tapa dura de 75 € que después se lee muchas noches.

Con cuánto tiempo

Unas quince jornadas entre taller y envío, y un aviso: mayo es el mes de las orlas y de los regalos de fin de curso, y la cola se alarga. Mirad qué domingo cae el primero de mayo y contad tres semanas atrás; abril es el momento de encargarlo.

Necesitamos dos o tres fotos claras de cada persona que salga y cuatro líneas explicándonos cómo es. Si es sorpresa, las fotos del móvil sirven: lo que nos hace falta es verle bien la cara, no que la foto sea buena.