Bodas
Durante el cóctel o el baile, cuando los invitados van de un lado a otro y aún no ha empezado nada. También como detalle para los padrinos y la familia, anunciado con un cartel en la entrada.
Live art · Dibujo en directo
Xevi planta el caballete donde digáis y se pone a dibujar. Los invitados se acercan, miran cómo va saliendo la cara del compañero, se ríen, y al cabo de unos minutos se van con su caricatura en la mano.
Es el servicio más antiguo del estudio y el que peor se explica por escrito, porque hay que verlo. Xevi se sienta en un rincón de la sala con el papel y la tinta, y a partir de ese momento ya no para: hay cola todo el rato. Y la gente no hace cola por el regalo, hace cola para mirar cómo se dibuja al de delante.
Cada caricatura se hace a mano, allí mismo, sin tableta ni filtros. El invitado se la lleva enseguida, en papel y firmada: no se envía nada después ni hay que esperar a nada.
Funciona como entretenimiento durante el rato muerto del cóctel, como detalle para los invitados en lugar de la bolsita de siempre, y como reclamo en una feria donde lo que queréis es que la gente se pare en el estand.
Ninguna de estas es de taller: todas salieron el mismo día del acto, con la gente delante esperando.
Durante el cóctel o el baile, cuando los invitados van de un lado a otro y aún no ha empezado nada. También como detalle para los padrinos y la familia, anunciado con un cartel en la entrada.
Despedidas, aniversarios de la casa, cenas de Navidad. Aquí la gracia son las bromas internas: en dos líneas aparece quien siempre llega tarde o quien no suelta el móvil.
Es la manera más eficaz que conocemos de parar a alguien delante de un estand, y cada uno se va con algo que no tirará por el camino.
Cincuenta cumpleaños, jubilaciones, fiestas de barrio y cualquier excusa donde haya bastante gente para que valga la pena montarlo.
Con muchos invitados un solo dibujante no da abasto y la cola se hace larga y pesada. Para los actos grandes Xevi va acompañado de un segundo caricaturista que trabaja de la misma manera. Decidnos cuánta gente esperáis y os diremos si hacen falta uno o dos.
Cuatro datos y os decimos disponibilidad y precio. Si tenéis prisa, el WhatsApp va más rápido.
Se ajusta a vuestro programa. Normalmente cubrimos la franja en que los invitados están libres — el cóctel, el aperitivo, el rato antes de la cena. Contadnos el horario del día y os decimos qué cabe y qué sale a cuenta.
Sí. No es una copia impresa: es la hoja que Xevi acaba de dibujar, firmada. Cada uno se la lleva en la mano cuando está lista.
Las de directo se hacen a tinta, en blanco y negro: es lo que permite acabarlas en pocos minutos sin hacer esperar a nadie. Si las queréis en color, se hacen en el taller a partir de fotos.
Un rincón con luz y espacio para el caballete y una silla. Si es al aire libre y se hace de noche, necesitamos un punto de luz cerca; si hay previsión de lluvia, un sitio cubierto.
Depende de las horas, de si vamos uno o dos dibujantes y de dónde sea. Decidnos la fecha, el lugar y cuánta gente esperáis, y os pasamos un presupuesto cerrado, sin sorpresas el día del acto.
Salimos de Calldetenes, en Osona. Por Cataluña vamos sin problema; si estáis más lejos, escribidnos igualmente y lo miramos.
Las fechas de bodas vuelan: cuanto antes nos lo digáis, más fácil es que la tengamos libre.