Si buscáis «cuento personalizado» encontraréis muchas tiendas. En la mayoría, el proceso es este: hay un niño o una niña ya dibujados, y vosotros elegís en un formulario el color de los ojos, el del pelo y poco más. Después le ponen el nombre y ya consta como personalizado.

No trabaja ningún ilustrador. Lo monta un programa. Y el resultado es que todos esos cuentos se parecen entre ellos, porque salen del mismo dibujo base.

Cómo lo hacemos nosotros

Nos enviáis fotos del niño o de la niña y Xevi los dibuja desde cero, sin plantilla. Antes de acabar el cuento os pasamos el dibujo del protagonista para que lo validéis; si no se parece, lo rehacemos. La foto no se imprime nunca en el libro: sirve solo como referencia para dibujar.

Dos líneas, dos precios

En los cuentos clásicos, vuestro hijo o hija entra en una historia que ya existe y se convierte en quien hace que acabe bien: ayuda a los padres de Patufet a sacarlo de la barriga del buey, o a Sant Jordi con el dragón. Podéis elegir entre la leyenda de las cuatro barras, los tres cerditos, Caperucita Roja, Patufet, la Sirenita, la casita de chocolate, el gato con botas y el molinillo mágico. Podemos añadir la dedicatoria que queráis.

En el cuento a medida no hay historia previa: escribimos el texto y dibujamos los fondos y los personajes desde cero, a partir de vuestra idea. Sirve para bodas, pedidas de mano, nacimientos, comuniones o aniversarios de casados.